El «sueño de Benino» es el concepto central y mitológico sobre el cual se construye el tradicional belén napolitano. Benino (o Benin) es la figura de un joven pastor durmiente que se coloca obligatoriamente en una zona apartada o elevada del pesebre. Según la antiquísima tradición de Nápoles, todo el belén —con sus personajes, mercados y el propio nacimiento de Jesús— no es real, sino que existe únicamente dentro del sueño de este pastor.